EL PNV ANTE EL MUNDIAL: DIEZ ERRORES QUE PUEDEN SER AUTOLÍTICOS
Los sociólogos de cabecera de Harpo no podían haberlo hecho peor.
No porque toda estrategia política no pueda ser discutida, revisada o modificada. Sino porque, desde una posición nacionalista vasca, democrática y jeltzale, resulta difícil comprender el rumbo que se está tomando en torno al fútbol, las selecciones, la identidad vasca y la relación con España.
El problema no es defender la Nación vasca.El problema es pretender defenderla desde el enfrentamiento permanente.
El problema no es reivindicar la selección de Euzkadi , no «Euskal Selekzioa»—.El problema es no saber hacerlo desde una posición compatible con la democracia, la pluralidad y la buena vecindad.
Y aquí van diez errores que deberían hacer reflexionar profundamente.
1. No ven lo que arrastra el fútbol ni el retorno político que siempre ha tenido
El fútbol arrastra. , arrastra emociones, identidades, familias, generaciones enteras y, cada vez más, a sectores sociales que la política no puede ignorar.
El fútbol tiene una capacidad de movilización extraordinaria y, históricamente, siempre ha tenido un retorno político evidente. Ignorar esa realidad es una enorme torpeza. La política no puede desentenderse de los fenómenos sociales que movilizan a cientos de miles de personas. Y mucho menos puede hacerlo un partido que aspire a seguir siendo hegemónico en la sociedad vasca.
2. No mantienen una postura compatible entre la defensa de la Nación vasca , la legitimidad de la selección de Euzkadi y la sostenibilidad estratégica de esta defensa
Se puede defender la Nación vasca , se puede defender la identidad nacional vasca ...se puede defender la legitimidad de la selección de Euzkadi , y , al mismo tiempo, aceptar varias realidades elementales:
La selección de España es la selección del país vecino.
La buena vecindad es fundamental.
Juegan muchos jugadores vascos en la selección española.
Y a España le tiene que ir bien para que a Euzkadi le vaya bien.
Esto no es renunciar al nacionalismo., esto es tener inteligencia política. Esto es entender que el nacionalismo vasco democrático no necesita odiar a España para defender Euzkadi. La defensa de la Nación vasca no puede convertirse en una obligación de hostilidad hacia la nación vecina.
3. No ven el arrastre que tiene el momentum entre la inmigración, fundamentalmente latinoamericana
Más pronto que tarde, esa población votará ...y si el PNV no entiende el enorme poder de identificación que tiene el fútbol entre la inmigración, especialmente entre la inmigración latinoamericana, puede encontrarse con una realidad política muy desagradable.
Una parte importante de quienes hoy llegan a Euskadi, viven aquí, trabajan aquí y forman aquí sus familias terminarán formando parte del cuerpo electoral...si perciben que se les obliga a elegir entre sus referencias culturales y una determinada concepción excluyente de la identidad vasca, pueden terminar votando a cualquiera menos al PNV.
La identidad vasca debe sumar, debe integrar, debe ser capaz de incorporar a quienes llegan , por ello , no puede convertirse en una frontera emocional contra quienes tienen otras referencias culturales.
4. Entran estúpidamente en una competición con el MLNV para ver quién es más soberanista y quién odia más a España en un error monumental.
El nacionalismo democrático no puede competir con el MLNV en radicalidad. No puede entrar en una carrera para demostrar quién es más soberanista.
Quién utiliza el lenguaje más extremo.
Quién expresa mayor hostilidad hacia España.
El PNV no nació sesenta años antes que la extrema izquierda " abertzale " para ser una versión moderada de la extrema izquierda " abertzale " ...la " nueva izquierda vasca . Nació como un proyecto nacionalista, democrático, humanista y profundamente arraigado en la sociedad vasca. Y es precisamente por eso , porque tiene que marcar diferencias.
No puede regalar su identidad política a quienes han hecho del enfrentamiento tacticista con España la parte esencial de su discurso.
5. No garantizan la seguridad ni el derecho ciudadano a festejar y seguir al equipo que a cada uno le salga de los tegumentos....
En una sociedad democrática, cada ciudadano tiene derecho a celebrar al equipo que quiera. , a seguir a la selección que quiera. A sentirse identificado con la bandera que quiera.
Y a hacerlo sin ser intimidado, agredido o violentado. La obligación de las instituciones es garantizar la seguridad y la libertad de todos. También de quienes celebran a España. También de quienes llevan la bandera española. También de quienes sienten orgullo por los jugadores vascos que forman parte de la selección española.
El ciudadano no tiene que pedir permiso a nadie para decidir qué equipo quiere seguir.... y las instituciones tienen la obligación de proteger ese derecho.
La democracia no puede ser selectiva.
6. El Sailburu —por llamarlo de alguna manera pacta como en Loiu con la barbarie , apuesta por la no intervención y, una vez producidos los ataques violentos, no los condena en un dispositivo cero como tantos otros .
Las instituciones no pueden adoptar una posición de pasividad ante la violencia. No puede existir una especie de dispositivo cero cuando se producen agresiones o ataques contra ciudadanos que ejercen legítimamente su derecho a celebrar.
La seguridad no puede depender de la identidad política de quienes son atacados ; y la condena de la violencia no puede ser tibia, ambigua o posterior a un cálculo político.
La obligación de un responsable de Interior es garantizar la seguridad , No mirar hacia otro lado. , No dejar hacer.
No esperar a que la violencia se produzca para después intentar explicar lo inexplicable.
7. Ni siquiera ven que las acciones violentas anti-España pueden servir para una nueva ola antinacionalista como ocurrió después del asesinato de Miguel Ángel Blanco. La historia debería haber enseñado algo. Cuando el nacionalismo democrático no marca con claridad sus diferencias respecto a la violencia, al fanatismo y a la intolerancia, otros terminan marcándolas por él.
Y es entonces , cuando el auténtico nacionalismo vasco puede sufrir las consecuencias de comportamientos con los que no tiene absolutamente nada que ver.
Las acciones violentas anti-España pueden terminar generando una nueva ola antinacionalista...si no se marcan diferencias claras, el coste político será enorme.
La sociedad vasca debe saber perfectamente quién defiende la Nación vasca desde la democracia y quién pretende utilizar la identidad vasca como instrumento de confrontación.
8. Nadie analiza que, para las acciones violentas, se utiliza la ikurriña y que, de esa manera, se puede estar intentando mancharla una vez más y para siempre.
Esta cuestión debería ser analizada con mucha más profundidad. La ikurriña es el símbolo nacional vasco y precisamente por eso, quienes la utilizan en acciones violentas, en agresiones o en comportamientos de odio pueden estar contribuyendo , intencionadamente o no , a asociarla con aquello que la mayoría de los vascos no comparte. Mientras tanto, se reserva la bandera de Navarra o la bandera de ellos: la roja con la hoz y el martillo.
¿Nadie ve lo que está ocurriendo?
¿Nadie comprende el peligro político de permitir que la ikurriña termine asociada a la violencia?
¿Nadie entiende que, si el nacionalismo democrático no protege sus símbolos, otros pueden terminar apropiándose de ellos?
9. Nuestros expertos en selecciones vascas no saltan como un resorte denunciando todo esto ...y deberían hacerlo. Defender la selección de Euzkadi no significa aceptar que cualquier comportamiento realizado bajo una ikurriña pueda quedar sin respuesta.Defender la identidad nacional vasca exige también protegerla de quienes pretenden utilizarla para la confrontación, la violencia o el odio.
Una nación no se construye únicamente con símbolos se construye fundamentalmente con valores.
Y el nacionalismo democrático debería ser el primero en defender esos valores. Nuestros expertos en selecciones vascas deberían ser los primeros en denunciar que la identidad vasca no puede ser secuestrada por quienes pretenden convertirla en una herramienta de confrontación permanente.
10. ¡ No se felicita y recibe a los jugadores vascos !
Esto equivale a no recibir a un astronauta vasco que haya pisado la Luna porque la misión era de la NASA y llevaba la bandera de Estados Unidos. El hecho de que un jugador vasco represente a la selección española no borra su origen. No borra su pertenencia. No borra su condición de vasco.
Un jugador vasco que triunfa en el mundo es un vasco que triunfa en el mundo. Y debería ser recibido y felicitado.
La selección de España puede ser la selección del país vecino. Pero sus jugadores vascos siguen siendo vascos , y no reconocerlo es una enorme torpeza política .
Estamos absolutamente huérfanos , lo que analizamos puede ser el fin autolítico e inminente , en un proceso provocado por una élite aparatera, inepta y antijeltzale ...o quizás peor aún, por una estructura absolutamente infiltrada.
El problema no es defender Euzkadi , el problema es no saber defender Euzkadi sin odiar a España.
El problema no es defender una selección vasca, el problema es no entender que una identidad nacional democrática no necesita perseguir otras identidades.
El problema no es ser nacionalista vasco el problema es olvidar que el nacionalismo vasco , nuestro nacionalismo vasco , supone defender lo democrático, lo integrador, lo plural y la capacidad de convivir con su entorno.
El PNV no puede entrar en una competición estupida con quienes quieren convertir la identidad vasca en una trinchera táctica contra España....porque si lo hace, dejará de ser lo que históricamente ha sido.
Y entonces sí.
El autolitismo estará servido.
Pedro Ereña Etxeberria